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sábado, 13 de septiembre de 2014

Linguine con clòtxinas, ajo y brócoli

    Si hay una comida habitual en mi casa sin duda alguna es la pasta. Con deportistas en casa no es de extrañar que esto pase pero lo que más me gusta a mí es la versatilidad de platos que se pueden preparar con ella.
    Esta primavera encontré esta receta en la revista Saveurs, revista francesa que habitualmente compro,  y desde entonces la preparo siempre que tengo ocasión... y que mis peques no comen en casa, porque a ellos no les hizo mucha ilusión pero a nosotros nos gustó mucho, pero mucho mucho. La receta, por tanto, tiene ajustadas las cantidades para 2 personas.


    Ingredientes :
  • 1/2 kilo de clòtxinas*
  • 200 g de linguine
  • 150 g de brócoli
  • 2 dientes de ajo
  • 2 ramitas de romero fresco
  • 50 ml de vino blanco
  • 1 cebolla pequeña
  • 50 ml de aceite de oliva
  • 30 g de mantequilla
  • Sal
  • Pimienta blanca de molinillo
    *La clòtxina es un producto típico de Valencia así que si no estáis por estas tierras deberéis usar mejillones.


    Limpiar las clòtxinas. Pelar y picar la cebolla. Dejarla pochar en una cazuela junto a la mitad del aceite, durante unos 5 minutos.
    Añadir las clòtxinas, el vino, una ramita de romero y un poco de pimienta. Tapar y dejar cocer 10 minutos removiendo a la mitad del tiempo. Apartar del fuego y dejar templar.
    Retirar las conchas y filtrar el líquido de cocción, a través de una gasa, reservando 125 ml.
    Eliminar el pie del brócoli y ponerlo a cocer 8 minutos en abundante agua salada. Escurrir y refrescar con agua fría.
    Poner a cocer los linguine en agua salada hirviendo durante el tiempo que nos indique el fabricante, unos 8 minutos.
    Pelar y picar los dientes de ajo bastante finos. Dejar que se dore en una cazuela con el resto del aceite. Añadir el brócoli, partirlo en trozos grandes con un tenedor y dejarlo cocer a fuego vivo durante un par de minutos.
    Retirar el brócoli de la cazuela y reservar. Verter el líquido de cocción de las clòtxinas en la cazuela, añadir la otra ramita de romero y salpimentar. Dejar reducir a fuego vivo durante 5 minutos, agregar la mantequilla cortada en trozos y batir.
    Meter el brócoli y las clòtxinas en la cazuela y bajar el fuego al mínimo.
    Escurrir los linguine y añadir directamente a la cazuela. Mezclar delicadamente y servir bien caliente.
   

    Os aseguro que es una mezcla de ingredientes que casan sumamente bien, unos sabores que se complementan y hacen que este plato sea una auténtica delicatessen.


    Verde, naranja, blanco... anda mira, unos colores de lo más halloweenianos, jajjaja. Ya tenéis una idea para la cena de esa nohe, jajjaja.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Ya esta aquí... AIG 2014

    Si, si habéis leído bien, ya tenemos de nuevo una nueva edición del Amigo Invisible Gastronómico (AIG 2014) y de nuevo es Jessica de Decogalletas la encargada de llevarlo adelante.
    Este es el cuarto año que participo y cada vez espero con más ansia que llegue septiembre y comience de nuevo todo el tinglado, jejjeje. Si queréis saber de que va todo esto solo tenéis que pinchar AQUÍ que Jessica lo explica muy clarito, aunque no creo que haya nadie que en alguna ocasión no haya participado en un amigo invisible con su familia o amigos.
    Este año el logo, precioso por cierto, ha sido adaptado por Delia Carballo de un diseño de Freepik.es



    Los únicos requisitos que tenéis que tener claro son dos : 
  •  Tienes que tener un blog de cocina, gastronómico o de temas relacionados con este mundillo (aunque esto es evidente ya que sino el AI no sería gastronómico) y que tenga por lo menos una entrada mensual de media donde haya una receta de cocina.
  • Que el blog tenga como mínimo 6 meses, con por lo menos 1 entrada mensual si tiene solo los 6 meses.
    Y ahora, si te ha entrado el gusanillo y quieres participar, debes saber que el plazo para apuntarse empezó el día 8 y termina el 30 de Septiembre a las 23,00 horas (GMT+1)

    Si eres mi AIG no te apures que, como ya dije el año pasado, a mí me gusta todo. Como ya habrás podido comprobar si has paseado por mi blog le doy a todo, dulces y salados, pan, cocina tradicional, experimental e internacional... vamos que de todo un poco, digamos que me gusta picotear en todos los campos.
    Adoro las infusiones de todo tipo casi tanto como adoro las especias y las hierbas aromáticas.
    Soy una libro-adicta de libros de cocina, me prendo de todos los que pasan por mis manos y estoy consiguiendo una buena biblioteca gastronómica . Por si te decides a mandarme un libro te prometo que no me compraré ninguno que salga nuevo hasta que no pase el AIG para ponértelo fácil y asegurar que no lo tenga ya. Me da igual si es en francés, en inglés o en castellano, de hecho me muero de ganas de tener este de What Katie Ate.
    Ah! Eso sí, llevo años coleccionando postales de pueblos y ciudades, sí se te ocurre mandarme dentro del paquetito un par de ellas del lugar de donde tú seas te puedo asegurar que seguro aciertas... me encantará.
    Creo que ya te he dado algunas pistas, jejjeje. Lo dicho que soy muy fácil, solo con ver la caja ya me moriré de la emoción y acabaré llorando como todos los años... no puedo remediarlo, soy una sentimental de lágrima rápida.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Niflettes de Provins

    Hace un par de meses descubrí este nuevo reto y me gustó la idea, luego mi ordenador dijo basta así que no pude ni plantearme el participar en él... hasta ahora, claro está. Un nuevo reto para Vivi-retos, jajjaja, y menuda manera de comenzarlo, viajando a un país del cual me encanta su gastronomía y mucho más su repostería : Francia.
    La verdad que no lo he tenido fácil para decidirme, me gustan todos sus dulces. Primero pensé en hacer macarons, pero la verdad que ahora se han puesto tan de moda que se ven por todas partes y me apetecía hacer algo distinto, así que me fui corriendo a echar un vistazo por el blog Dulce Tradiçción, repostería francesa tradicional 100%, donde Sylvain nos deja babeando con cada entrada que hace.
    Después de la visita tenía aún más problemas para decidirme, ¡¡¡qué de dulces y qué maravillosos y apetecibles todos!!!, pero al final me decidí por algo sencillo como son estas niflettes


    Ay, pero no os había dicho que el reto es Reposteras por Europa, ¡qué cabeza la mía! Es que me lío y se me va el santo al cielo, jejjeje.

    
    Los niflettes son unos pastelillos típicos de la ciudad medieval de Provins, declarada Patrimonio de la Humanidad en 2001, situada en el departamento de Seine et Marne al norte de Francia, que se preparaban por Todos los Santos.
    Parece ser que el nombre deriva de las palabras en latín con las que, en la Edad Media, los monjes consolaban a los huérfanos mientras estos visitaban la tumba de sus padres (ne flete - no llores) dándoles además uno de estos pastelillos.

    No debemos confundir estos dulces con los pasteles de Belém portugueses, aunque su textura es similar, ya que el relleno de los niflettes es de crema a la flor de azahar y él de los pasteles de Belém de nata espolvoreada con canela.


    Ingredientes :
  • 2 planchas de hojaldre (Yo usé 2 paquetes del Lidl)
  • 175 ml de leche semidesnatada
  • 50 ml de nata líquida 35%
  • 3 yemas + 1 huevo para pintar
  • 30 g de azúcar
  • 15 g de maizena
  • 18 g de mantequilla
  • 2 cucharadas soperas de flores de azahar secas
  • 1/2 cucharada de licor de naranja (o Cointreau)
  • 1 pizca de canela
  • Azúcar glass para espolvorear
    Recomiendo que la crema la hagáis la noche anterior y la reservéis en la nevera, tapada con un film para que no se le haga costra, y  así esté bien fría.
    Calentar la leche junto a la nata y cuando rompa a hervir retirar del fuego y añadir las flores secas, la canela y el licor. Remover, tapar y dejar infusionar durante una hora.
    Colar la mezcla, presionando bien las flores para sacar todo su aroma,y volver a calentar.
    Batir en un bol las yemas junto al azúcar hasta que blanqueen. Añadir la maizena tamizada y, sin dejar de remover, verter la leche caliente.
    Volver a verter en el cazo y añadir la mantequilla cortada en dados. Calentar a fuego medio, removiendo constantemente para que no se formen grumos,hasta que espese.
    Colocar un plástico de cocina por encima y dejar enfriar, cuando lo esté meter en la nevera por lo menos 4 horas. Poner la crema muuuy fría en una manga pastelera con la boquilla que queráis.
    Desdoblar la masa del paquete y cortarcírculos de 6 cm de diámetro. De cada plancha me salieron 24 círculos.
    Colocar la mitad de los círculos en una bandeja de horno, forrada con papel, poner la otra mitad encima presionando el centro con los dedos para formar un pozo. Pinchar el centro con un tenedor. Rellenar el pozo con la crema y llevar a la nevera por lo menos 1/2 hora.
    Precalentar el horno a 220ºC.
    Pintar con el huevo batido los bordes y hornear durante 8 minutos. Bajar la temperatura del horno a 185ºC y dejar cocer otros 10 minutos. El hojaldre deberá estar crujiente y la crema bien doradita.
    Sacar y dejar enfriar sobre una rejilla.
    Espolvorear con el azúcar glass cuando estén totalmente fríos.


    Os aseguro que es un bocado exquisito, como cada una de las variedades de la repostería francesa. El problema es que no puedes dejar de comer hasta que se acaban, jejjeje.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Setas portobello al queso azul

    Hay un bar en mi barrio donde me gusta mucho ir, el bar Mari. Además de tener un género fresco y de calidad, hacen una comida para chuparse los dedos. Reconozco que no debe ser fácil presentar platos novedosos en un barrio pequeño como es la Fonteta de San Luis aún así, de vez en cuand,o nos sorprenden con alguno.
    Esta receta que os traigo es uno de estos platos. Ellos utilizan champiñones para hacerlo pero Yo encontré estas setas en el super, que estaban diciendo comemé, y me pareció que con ellas tampoco iba a quedar mal... y no me había equivocado, estaba delicioso!!


    Ingredientes :
  • 12 setas portobello grandecitas
  • 1 huevo batido
  • 100 g de queso azul
  • 1 chorrito de leche
  • Pimienta blanca de molinillo
  • Panko o pan rallado grueso
  • Aceite para freír

    Limpiar con un paño las setas y retirarles los pies. Ni se os ocurra tirarlos, guardarlos para añadírselos a una crema de setas por ejemplo o muy picaditos al sofrito de cualquier guiso, ya veréis que sabor más rico les da.
    Pasar los sombreros de las setas por huevo batido y rebozarlos bien en el panko (lo compré durante la semana asiática del Lidl pero sino tenéis podéis utilizar pan rallado grueso)
    Poner abundante aceite en una sartén y, cuando esté bien caliente, freír los sombreros por tandas hasta que estén bastante dorados. Reservarlos sobre un papel de cocina absorbente para que escurra el exceso de grasa.
    Desmenuzar en un cazo el queso azul, verter el chorrito de leche y dejar derretir, a fuego lento, removiendo de vez en cuando para que no se pegue.
    Cuanto la mezcla esté uniforme espolvorear con la pimienta recién molida y probar el punto de sazón. El queso ya lleva sal así que no necesité añadir más pero si consideráis que le hace falta será el momento de agregarla.
    Poner las setas en una cazuela, con los sombreros boca abajo, y regar con la salsa.


    Yo usé cazuelitas individuales para llevar el plato a la mesa y como adorno le puse, como Arguiñano, un poquito de perejil.
    Están riquísimos, os aseguro que han pasado a ser habituales en mi mesa.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Bollicaos caseros

    Acaba de comenzar septiembre y ya volvimos de nuevo a la rutina : comenzamos el trabajo, los niños volvieron al cole... Si, si, al cole, porque aquí en la Comunidad Valenciana los coles e institutos comenzaron el día 3. Bueno, a lo que iba, otra vez empezar a pensar en los almuerzos y meriendas de estas pequeñas fieras, jejjeje. En eso mismo debía estar pensando Marietta, anfitriona este mes del reto "¡Qué rico, mami!", cuando nos propuso  preparar bollería casera de masa de pan.
    Nada más enterarme tuve claro que es lo que iba a preparar, Sonia lleva todo el año queriendo que le preparara bollicaos así que había llegado el momento de ponerme a ello.


    Si me pongo a pensar en bollicaos caseros de inmediato mi mente me lleva a la imagen de los que Olga, de "Cocinando con Kisa", nos presentó hace un par de años y es que le quedaron preciosos, daban ganas de pegar un bocado a la pantalla. Como los primeros días de trabajo son los más duros, por eso de volver de nuevo después de un mes de inactividad, no tenía los codos como para ponerme a amasar a mano así que mi masa está preparada casi en su totalidad con la Thermomix, he tomado los ingredientes, reduciéndolos a la mitad, de la receta de Olga pero he seguido el mismo proceso que Maribel de "Miel y Limón".


    Ingredientes :
  • 275 g de harina de fuerza
  • 125 ml de buttermilk*
  • 7 g de levadura fresca
  • 30 g de mantequilla en pomada
  • 20 g de azúcar
  • 5 g de sal
  • 1 huevo + huevo batido para pintar
    Para el relleno :
  • 100 g de chocolate de fundir (usé Nestlé postres)
  • 1 chorrito de leche
  • 1 cucharadita de azúcar glass
    *Si no tienes buttermilk solo tendrás que echar a 120 ml de leche 1 cucharadita de zumo de limón, remover y dejar reposar durante unos 10 minutos, así obtendrás buttermilk casero.

    Poner en el vaso el buttermilk y calentar 2 min, 37ºC, vel.2
    Añadir la levadura desmenuzada, teniendo cuidado de que caiga dentro del líquido y no se quede encima de las cuchillas, y programar 5 seg, vel.6
    Agregar la mantequilla, el huevo, el azúcar, la harina y la sal, por este orden, y programar 10 seg, vel.6
    Bajar los restos de la tapa y las paredes del vaso hacia las cuchillas. Volver a cerrar y amasar 3 min, vaso cerrado, vel. espiga.
    En este punto a mi me gusta sacar la masa del vaso, con las manos aceitadas, y darle un par de vueltas de amasado francés para que quede con un poco más de cuerpo ya que es una masa muyyy pegajosa.
    Dejar levar, hasta que doble, tapado en un bol ligeramente aceitado. Yo suelo meter el bol dentro de una bolsa de plástico.
    Mientras levan haremos la crema de chocolate, aunque si queréis los podéis rellenar con Nutella, Nocilla o cualquier crema de ese tipo que tengáis a mano.
    Poner en un bol el chocolate en trozos con el chorito de leche y derretir en el microondas. Remover para que que la crema esté uniforme y añadir el azúcar glass. Remover de nuevo para que la mezcla esté homogénea. Podéis añadir un pelín más de leche si quedara demasiado espeso siempre teniendo en cuenta que al enfríar espesará más. Probar la crema para ver el punto de dulzor, a mi me gusta bastante poco dulce. Meter la mezcla en una manga pastelera, sin cortar la punta, cerrar y llevar a la nevera para que tome cuerpo.
    Desgasificar la masa de los bollos y dividir en porciones, las mías fueron 6 de 80 g aprox, estirar en forma de rectángulo.
    Sacar la manga de la nevera y amasar un poco la crema para que salga más fácil, cortar la punta de la manga y poner un buen cordón de chocolate en el centro de la masa a lo largo. Cerrar la masa envolviendo el chocolate, procurando que quede bien sellado para que este no se salga, y doblar las puntas para darle forma. Poner la costura hacia abajo e ir colocándolos sobre una placa de horno forrada con papel.    Meter la bandeja en una bolsa de plástico, que quede holgada, y dejar que leve hasta que doble su volumen.
    Precalentar el horno a 200ºC.
    Quitar la bolsa de plástico y pincelar los bollos con el huevo batido.
    Meter la bandeja a mitad de horno, bajar la temperatura a 180ºC, y dejar cocer durante unos 12 minutos hasta que se vean ligeramente dorados.
    Sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.


    Os aseguro que están de muerte. Yo me decidí a hacer poca cantidad porque sabía lo que iba a pasar... no resistieron ni un asalto y más se hubieran zampado si más hubiera habido, jejjeje.


    ¡¡¡Menudos zampabollos que tengo en casa!!!

lunes, 1 de septiembre de 2014

Scones de espelta, cheddar, pimentón y cebollino

    Ya llegó de nuevo el día de publicación del reto de las cocinillas lok@s por Lorraine. La anterior vez que tocó receta salada, en el mes de junio, quedaron empatadas dos recetas así que decidimos que ese mes haríamos la focaccia con sal y romero y este prepararíamos estos riquísimos scones.

 
    Pero empecemos por el principio, ¿qué es un scone? Pues es un panecillo individual con forma redonda, muy típico de Reino Unido, aunque originario de Escocia, que se suele tomar en desayunos y meriendas (Fuente : Wikipedia)
    Yo, como soy más chula que nadie, los he puesto como entrante de la comida, en plan pintxo vamos. Al fin y al cabo acabo de volver del paraíso de los pintxos, Donosti, y eso me ha dejado huella, jajjaja.


    La receta de Lorraine (aquí) es ligeramente distinta a esta pero ya sabéis que sino cambio algo reviento, jejjeje, así le doy mi toque personal. Pero no me enrollo más, aquí tenéis mi versión.


    Ingredientes :
  • 1 manojo de cebollino fresco
  • 200 g de harina bizcochona
  • 100 g de harina integral de espelta
  • 50 g de mantequilla
  • 50 g de queso crema
  • 5 g de levadura química
  • 10 g de pimentón okal*
  • 4 g de sal
  • 100 ml de leche semidesnatada
  • 1 loncha de queso cheddar (unos 25 g)
  • 1 huevo batido
    *El pimentón okal es un tipo de pimentón agridulce que se obtiene de pimientos de la variedad jariza, típico de Jaraíz de la Vega (Cáceres). En casa de mi madre es el que se gasta de toda la vida y yo aprovecho cuando voy a Valladolid para traerme una bolsita. Se puede sustituir mezclando pimentón dulce y picante en la proporción que más os guste.

    Precalentar el horno a 200ºC.
    La masa la he hecho en Thermomix por la rapidez pero podéis hacerlo igual en cualquier procesador de alimentos e incluso a mano.
    Poner en el vaso las harinas, la mantequilla a trocitos, el queso, la levadura, el pimentón y la sal. Cerrar el vaso y darle tres o cuatro pulsos al turbo hasta que esté bien mezclado.
    Añadir la leche, el cheddar y el cebollino cortados ambos en trocitos pequeños, a través del bocal, e ir dando pulsos de turbo hasta que la masa forme una bola.
    Sacar y extender, con ayuda de un rodillo, dejando un grosor de unos 2 cm. Cortar con el cubilete del Termomix, yo lo hice con él para no sacar más trastos, o utilizando un cortapastas circular de unos 6 cm de diámetro. Volver a unir los restos de masa y seguir cortando círculos hasta terminar con toda.
    Pasar a una bandeja de horno cubierta con papel y pincelar con el huevo batido. Hornear  durante unos 12 minutos hasta que hayan crecido y estén dorados.
    Servir tibios.


    Lorraine el cheddar lo pone solamente rallado por encima pero a mi me pareció que quedaría mejor introduciéndolo dentro en la masa y, la verdad que, me ha gustado muuucho como han quedado.


    Además los acompañé con más queso crema para poder partirlos a la mitad y untarselo y, de esta manera, estaban absolutamente divinos.
    Este es el logo que nos ha hecho Susana este mes para el reto, como siempre, super chulo.

  
    Y se nota que es mes de vacciones ya que hemos sido solo 3 las participantes en esta ocasión, aquí tenéis sus versiones
    Susana del blog "Té con limón y canela"
    Marisa del blog "Marisa en la Cocina"

martes, 26 de agosto de 2014

Crema fría de remolacha y mascarpone

    Ya se que en algún lugar de España el otoño ha comenzado a hacer acto de presencia, no así aquí en Valencia donde, precisamente hoy, hemos llegado a superar los 40º C.
    Con una temperatura tan alta lo único que apetece comer son cosas fresquitas así que, me he liado la manta a la cabeza y, a primerísima hora de la mañana - y ya había 28º C, ¡¡ahí es nada!! - me he puesto a preparar esta cremita, que se hace en un plis con la Thermomix, para dejarla en la nevera hasta la hora de la comida. La receta la encontré en una de las revistas del Thermomix y desde que lo hice no he dejado de prepararla cada verano, está riquísima, aunque rebajando la cantidad de picante ya que a mis peques este no les gusta demasiado.
  

    Ingredientes :
  • 50 g de cebolleta fresca
  • 400 g de remolacha cocida
  • 150 g de caldo de pollo*
  • 150 g de mascarpone
  • 2 vueltas de molinillo de pimienta blanca en grano
  • 2 gotas de tabasco
  • 150 g de nata liquida de cocinar
  • 1 pizca de sal
    * En el caso de no tener caldo de pollo poner 150g de agua y 1/4 de pastilla de caldo de ave y, en este caso, no añadir sal ya que la pastilla es suficientemente salada.

    Poner en el vaso la cebolleta y la remolacha cortada en trozos grandes. Picar 4 seg, vel.4
    Incorporar el caldo, el mascarpone, la sal, la pimienta y el tabasco. Programar 2 min, 37ºC,  vel.5_10.
    Añadir la nata y programar 1min, vel.5
    En la receta original no le programa temperatura y, al principio mi crema  estaba llenita de puntos blancos. Entonces decidí poner a 37ºC para que la grasa del queso y de la nata se fundieran, los puntitos blancos, y esta se integrara mejor.
    Fue la solución perfecta ya que la crema adquirió un precioso tono fucsia totalmente uniforme.
    Pasar a una cazuela e introducir en la nevera. Servir bien fría.


    Yo la serví con unas gotitas de nata líquida por encima y unas ramitas de cebollino. Mi hijo dijo que la crema estaba muy rica pero que él no quería hierba de esa por encima, claramente se ve reflejado en la cuchara diciendo que no (menudo fallo, jejjeje) y mi hija estaba encantadísima de comer una crema taaan rosa, jejjeje.