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domingo, 5 de julio de 2015

Ensalada templada de melocotones y cecina de Jamie Oliver {Cooking the Chef}

    Sería decir una mentira si contase que no sabía quién es Jamie Oliver ni que no conocía su manera de cocinar. La verdad que siempre me ha caído bastante bien, no se si por el desparpajo que tiene este chico o por la cocina sencilla que nos invita a preparar. Sin embargo, creo que esta es la primera vez que hago una receta suya, a pesar de tener algún libro del susodicho.


    Os preguntaréis por qué le ha dado a esta ahora por el citado cocinero y es que precisamente es él el elegido para este mes en el reto Cooking the Chef de April & Aisha.


    La receta de esta ensalada pertenece al libro Jamie en casa pero podéis ver el vídeo de como la prepara en esta entrada de Gastronomía&Cia.
    Si, ya se que él lo hace en una barbacoa, que yo no tengo, así que mi receta está ligeramente adaptada y la he hecho en una parrilla al fuego, y tampoco he sido capaz de conseguir estragón fresco así que se lo he puesto seco con alguna modificación al añadirlo.
 

     Ingredientes :
  • 1 melocotón no demasiado maduro
  • 100 g de cecina en lonchas
  • 1 puñado de rúcula
  • Queso feta
  • Tomillo fresco*
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
    Para la vinagreta cremosa de estragón**
  • 60 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 20 ml de vinagre de vino tinto (usé de Rioja)
  • 1 cucharada de crème frâiche
  • 1/2 cucharadita de estragón seco
  • Sal 
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
    *En la receta original le pone romero fresco picado pero cuando fui a prepararla descubrí que no me quedaba así que lo cambié por hojitas de tomillo fresco.
    **En la receta original Jamie Oliver añade ramitas de estragón fresco junto a la rúcula pero como no encontré se lo añadí seco en la vinagreta.


    Lavar y secar el melocotón. Jamie es un poco guarrillo en este aspecto en el vídeo, y no lo digo por el hecho de que remueva la ensalada con el aliño con las manos que así lo hacía mi abuela y me parece totalmente entrañable jejjeje, sino porque no lava la fruta ni las hojas de estragón y rúcula que va cortando para preparar la receta e incluso bromea con la tierra que desprenden y se queda en la mesa... si mi abuela levantara la cabeza le daría un buen capón, eso os lo aseguro, jajjjaja.
    Pero continuemos con la ensalada. Retirarle el hueso y cortarlo en octavos. Ponerlo en un bol, añadir las hojitas de tomillo, un buen chorreón de aceite de oliva y salpimentarlo. Dejar marinar ligeramente para que se aromatice bien. Yo lo tuve media hora, tapado, en la nevera.
    Poner una plancha ligeramente engrasada al fuego. Escurrir los melocotones y dejarlos hacerse, dándoles vueltas de vez en cuando, hasta que estén ligeramente caramelizados.
    Mientras se hacen, colocar en capas en el plato de servir las lonchas de cecina.
    Preparar la vinagreta uniendo todos los ingredientes y batir hasta emulsionar. El usa un Flavor Shaker que es como un bote que cierra y agita hasta que se emulsiona la mezcla, yo lo metí en un bote de conserva  de cristal vacío que hizo la misma función, jejjeje.
    Lavar la rúcula, escurrir bien, poner en un bol y aliñar con la vinagreta.
    Colocar los melocotones sobre las lonchas de cecina, poner por encima la rúcula aliñada. Terminar la ensalada añadiendo el queso feta cortado en trozos no demasiado grandes y rociar con un chorrito más de aceite de oliva virgen extra.


    Servir antes de que los melocotones terminen de enfriarse.


    Puede parecer que esta ensalada solamente es eso, una deliciosa receta de ensalada, y, sin embargo, se basa en los principios de la comida clásica francesa donde la carne (cecina) se acompaña con salsa bearnesa (realizada con estragón).Y si ya la acompañáis con un buen pan y una copa de buen vino blanco bien frío, siguiendo las recomendaciones del cocinero, ya será como entrar en el paraíso, jejjeje.


    Aquí os dejo el enlace del recopilatorio donde encontraréis las aportaciones de mis compis, os aseguro que no vais a poder dejar de ensalivar, jejjeje.

martes, 30 de junio de 2015

Pizza extrafina y crujiente de queso de cabra y tomillo {Reto cocinillas lok@s por Lorraine}

    Ya se que llegado el calor lo que menos apetece es encender el horno, pero los cocinillas debemos estar un poquitín más pallá que pacá porque, si se trata de comer una exquisited como esta, no nos cuesta nada ponernos a ello aunque sudemos como pollos, jejjeje.
    De nuevo acabamos el mes lo que se resume en unas pocas palabras : reto de los cocinillas lok@s por Lorraine. En esta ocasión tocaba reto salado y elegimos esta maravilla de seudo pizza de la cocinera inglesa.
    La receta pertenece a su primer libro editado en español, "La cocina fácil de Lorraine Pascale", aunque podéis ver la receta también aquí.
 Yo la he variado un poco ya que no he puesto el pesto de espinacas, si mis hijos ven una base taaan verde seguro que la pizza me la hubiera tenido que comer yo solita. Porque un poco de verde vale pero tanto tanto como que no, jejjeje.


    Además puse la mitad de la pizza con queso y tomate fresco y la otra mitad con el queso y rodajitas de jamón cocido... y de ese trozo no puedo decir nada porque no llegué a tiempo ni de probarla, hay que ver lo rápidos que son los tíos cuando algo les gusta, leñe.


    Utilicé la bandeja del horno y estos son los ingredientes que emplee
    Ingredientes :
  • 4 hojas de masa filo
  • 75 g de mantequilla 
  • Unas ramitas de tomillo fresco
  • 3 tomates kumatos
  • 1 y 1/2 rulos de queso de cabra
  • 6 cucharadas de tomate frito casero
  • 200 g de jamón york de rulo (como 1/2 paquete)
    Precalentar el horno a 200º C.
    Pincelar la bandeja de horno con mantequilla derretida y colocar una hoja de pasta filo. Pincelar con mantequilla y espolvorear con el tomillo picado. Repetir la operación hasta que acabemos con la masa filo que pincelaremos también.
    Colocar otra bandeja de horno encima y hornear unos 15 minutos.
    Sacar del horno y retirar la bandeja de encima.
    Extender la salsa de tomate por encima de la masa horneada, dejando un dedo sin cubrir alrededor de los bordes, y colocar las rodajas de queso y tomate o de queso y jamón  por encima. Espolvorear con más tomillo picado y hornear 15 minutos, o hasta que el queso comience a verse derretido.
    Servir bien caliente.


    El contraste de texturas es bastante sorprendente y muy muy agradable.


    Realmente es una gran idea, otra forma diferente de comer pizza.
    Solamente me queda enseñaros la preciosa portada que este mes nos ha hecho Susana e invitaros a visitar las propuestas del resto de mis compis.


    Susana de Té con limón y canela
    Mavi de Mandarinas y Miel
    Bea de Sweet Cookies by Bea
    Leila de La nueva cocina de Leila
    Bea de Bea Recetas y más
    Blanca de Menjar a ca la Blanca 
    Marisa de Marisa en la cocina 

domingo, 28 de junio de 2015

Hamburguesas de bacalao con pimientos sobre molletes de Marchena {El AsaltaBlogs & Bake the World}

    En algunas ocasiones los retos en los que estoy metida les da por coincidir y tengo que ingeniármelas para cuadrar las horas de publicación. En esta ocasión me ha vuelto a ocurrir pero la solución ha sido otra bien distinta, en esta ocasión los dos retos están recogidos en esta misma entrada así que vamos al lío que hoy va a ser larguita, jejjeje.
 

    Ya nos habían comunicado, Clara y Virginia, que el reto de Bake the World para este mes eran los molletes de Marchena así que cuando encontré estas maravillosas hamburguesas de bacalao en el blog elegido este mes en El Asalta Blogs  tuve claro que esta iba a ser la combinación perfecta para la entrada.
    Lo primero será liarnos con los molletes, que es lo que más tiempo cuesta de estar hecho.


    Lo que más me gusta de los retos es la labor de investigación que me permite conocer varias versiones del mismo plato pero, en esta ocasión, la información encontrada es más bien escasa así que al final me lié la manta a la cabeza y acabé realizando mi propia receta, aunque he seguido las indicaciones de amasado que daban en el foro del pan. Nunca he probado estos molletes así que espero que los más expertos no solo se lleven las manos a la cabeza y me adviertan de mis errores.
    Ingredientes :
    Para el poolish
  • 70 g de harina de fuerza
  • 60 g de agua
  • 3 g de levadura
    Para el pan
  • 200 g de harina de fuerza
  • 125 g de harina
  • 50 g de semolina
  • 5 g de levadura fresca
  • 5 g de sal
  • 245 g de agua + 50 g para el final
  • Semillas de sésamo
    Mezclar los ingredientes del poolish, tapar y dejar reposar hasta que burbujee.
    Poner en un bol las harinas, la semolina, el agua y el poolish preparado anteriormente, remover y dejar reposar una media hora.
    Añadir la sal e integrar. Disolver la levadura en un poco del agua reservada para el final y verter en la masa. Integrar y volcar sobre la superficie de trabajo. Amasar hasta conseguir que la masa esté suave y lisa.
    Poner en un bol  y verter el resto del agua, amasar hasta que haya absorbido el líquido en su totalidad. La masa estará muy hidratada, parece que fuese masa de chapata. Tapar el bol y dejar fermentar hasta que doble, realizando 3 plegados  cada media hora para dar fuerza a la masa.
    Enharinar abundantemente la superficie de trabajo y volcar la masa. Espolvorear con las semillas de sésamo y más harina por encima y, con las puntas de los dedos, estirar dando golpecitos para que no se desgasifique demasiado.
    Cortar en trozos del mismo tamaño aproximado y depositar sobre un paño enharinado para hacer una segunda fermentación.
    Precalentar el horno a 270º C depositando una bandeja sobre la solera. Pasar, con ayuda de una pala, los molletes a la bandeja y dejar cocer 5 minutos. Subir la bandeja a la parte central y dejar otros 3 minutos.
    Sacar y dejar enfriar sobre una rejilla.


    Estos molletes son ideales para el desayuno, tostaditos por fuera para darles el punto de crujiente y blanditos por dentro, con una miga esponjosa y con grandes alveolos.


    Ahora que ya tenemos el pan vamos a ponernos con las hamburguesas. Este mes tocaba asaltar al blog El baúl de las delicias. Ha sido un asalto arduo y bien costoso ya que ya va haciendo calorcito para enfundarse las mallas y el pasamontañas así que, encima, tener que meterse nada menos que en un baúl era tarea complicada, jejjeje.


    Aún así conseguí mi objetivo y mi botín, estas riquísimas hamburguesas de bacalao, se fueron a casa conmigo para rellenar los deliciosos molletes de Marchena que acababa de hornear.
    Ingredientes :
  • 400 g de bacalao fresco (congelado)
  • 2 cucharadas de perejil fresco picado
  • 5 cucharadas de queso rallado (Grana Padano)
  • 1 cucharada de harina
    Dejar descongelar el bacalao y retirar las pieles y las espinas que pudiera tener. Desmigarlo estrujar con las manos para retirar lo más posible el agua que pudiera contener.
    Poner en un bol junto al perejil y el queso rallado y mezclar hasta que la mezcla esté uniforme.
    Espolvorear con la harina y amasar para integrar. La mezcla deberá estar húmeda pero manejable, si estuviera demasiado compacta añadir un poquitín de agua. Rectificar de sal si fuese necesario.
    Poner una sartén al fuego con un chorrito de aceite y cocinar las hamburguesas a fuego lento, hasta que estén doradas. Dar la vuelta y dorar por el otro lado.
    Sacar sobre papel de cocina para retirar el exceso de grasa.


    Servir acompañadas con un montón de pimientos asados.


    Yo elegí la opción de meterlas entre pan y acompañarlas de pimientos del Piquillo en tiras.


    Y, como cualquier hamburguesa que se precie, no podía faltar un chorrito de alguna salsa, en mi caso un poco de mahonesa y un chorrito de mostaza. Ñam, ñam, totalmente delicioso.
    Y, lo mejor de todo, mis hijos se las comieron sin rechistar, aún a sabiendas de que eran de bacalao... y les gustaron a rabiar. Todo un descubrimiento, menuda joya de receta.

jueves, 25 de junio de 2015

Banoffee en canoa para Mowgli

    No se si a vosotros os pasará igual pero es pensar en la historia del pequeño Mowgli y venirme a la cabeza la pegadiza musiquilla de la película, esa de "un, dos, tres, plátano Baloo" Y, como no me lo podía quitar de la cabeza, es ese precisamente el ingrediente principal de mi propuesta.



   
    Este mes la encargada de elegir cuento a sido Elena, de El pastelito Valiente, y su propuesta no ha sido otra que "El libro de la Selva", la obra de Rudyard Kipling, primer escritor británico en ser galardonado con el Nobel de Literatura en 1907. Esta obra no es un cuento como tal sino la recopilación de varios de ellos. ¿Os había dicho que este es el reto "Una galleta, un cuento"?

   
    Para adaptarlo de forma lo más rústica posible lo he presentado en la piel de los plátanos, como se lo vi montar al gran Martín Berasategui en uno de los programas de Robin Food en los que intervino (pincha aquí para ver el vídeo del programa) además de la manera de preparar el plátano que también es suya.
    Ingredientes :
    Para el almíbar
  • 100 g de azúcar
  • 100 g de agua
  • 1/8 de cucharadita de pasta de vainilla
    Para los bombones
  • 100 g de chocolate negro de cobertura (Valor Postres)
  • 1 cucharadita de mantequilla
    Para el postre
  • 2 plátanos
  • 2 cucharadas de salsa de caramelo de mantequilla salada o sirope de caramelo
  • 150 ml de nata para montar
  • 2 cucharadas de azúcar
  • Crocanti de almendra

    Lo primero que haremos es el almíbar poniendo los ingredientes en un cazo y llevar al fuego. Cuando comience a hervir bajar el fuego y dejar cocer durante unos 5 minutos.
    Partir los plátanos por la mitad a lo largo y, con cuidado, retirar la carne reservando la piel. Trocear la carne de los plátanos e introducir en el almíbar preparado anteriormente para que se aromatice. Reservar.
    Derretir el chocolate con la mantequilla y rellenar con la mezcla los moldes de bombones elegidos, yo elegí uno de hojas de Silikomart. Dar un golpe seco sobre la encimera con el molde relleno para que no queden burbujas y dejar enfriar en la nevera para que se pongan duros.
    Montar la nata, que tendrá que estar muuy fría, con el azúcar. Meter en una manga con boquilla de estrella y rellenar las pieles de los plátanos reservadas.
    Repartir por encima de la nata los trozos de plátano, bien escurridos del almíbar. Regar con hilos de salsa de caramelo de mantequilla salada. Espolvorear con el crocanti y adornar con las hojas de chocolate.


    Meter en la nevera hasta que se vaya a servir.
    Mientras me voy comiendo esta delicatessen me voy a ver las aportaciones del resto de mis compis (pincha aquí), ¿me acompañas?


    Mirar que a mí los plátanos son de las frutas que menos me gustan, pues así preparados me comería los que hiciera falta, me pondría hasta arriba. Qué buenísimo que está!!!

miércoles, 24 de junio de 2015

Ensalada con tartar de fresas, mozzarella y albahaca #ponunaensalada2015

    El año pasado, por unas cosas y por otras, no tuve tiempo de participar en la grandísima iniciativa de Rosilet. Este año no quería dejar de participar en esta edición así que, aunque junio es un mes un tanto caótico para mi con el final de curso de mis fieras, me he puesto las pilas y al final he conseguido llegar a tiempo...  por los pelos, pero he llegado.


    Teniendo en cuenta que ahora las fresas están muuy muuy dulces ya que son las últimas de la temporada no quería desaprovechar la oportunidad para hacer con ellas esta ensalada. Últimamente estoy, desde que descubrí la cocina peruana, que no se me van de la cabeza los tartares, es casi casi como una obsesión, cualquier ingrediente me lo imagino preparado de esta guisa. Será que me estoy volviendo un poco majara? O que necesito urgentemente unas vacaciones??


    Aquí os dejo mi aportación para esta edición de #ponunaensalada  organizada por Sugg-r and some Salt a la cual se suman como colaboradores Claudia & Julia, Lafiore, Señoríos de Relleu, Un huerto en mi balcón y Vive la fruta {del huerto a tu casa u oficina}

    Ingredientes :
  • 125 g de fresas
  • 10 perlas de mozzarella
  • Hojas de ensalada de brotes tiernos
  • Jamón serrano en lonchas
  • 1 ramita de albahaca fresca
  • Vinagre de frambuesa
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
      Lavar, secar y cortar el pedúnculo de las fresas. Cortarlas en cubitos, poner en un bol y regar con un chorrito de vinagre de frambuesa. Reservar.
    Escurrir las perlas de mozzarella y cortarlas en trozos del mismo tamaño que los de las fresas. Picar las hojas de albahaca. Añadir ambas cosas al bol donde están las fresas y remover ligeramente para que se distribuyan por igual.


    Poner en el contorno de la fuente de servir las hojas de ensalada de brotes tiernos dejando vacío en centro donde colocaremos un aro de emplatar. Rellenar el aro con el tartar de fresas, mozzarella y albahaca bien escurrido. Retirar le aro con cuidado para que no se desmonte.
    Salpimentar la ensalada al gusto. Con ayuda de una cuchara salsear con el vinagre de las fresas.
    Distribuir las lonchas de jamón serrano sobre las hojas de ensalada. y regar todo el conjunto con un buen chorreón de aceite de oliva virgen extra.


    Me encanta el frescor que le aportan las frutas a las ensaladas ¿y a vosotros?

domingo, 21 de junio de 2015

Kuku wa kupaka (pollo con leche de coco) Receta de Madagascar {Cocinas del Mundo}

    Hay veces que solo con ver el nombre de un libro se que tengo que leerlo para saber de que va. Eso mismo me pasó al ver el nombre de esta receta, necesitaba saber que andaba detrás de ese nombre tan raro y, por supuesto, tenía que probarlo. Y no me había equivocado en absoluto, ¡¡qué cosa más exquisita!!


    Esta receta es mi aportación para el reto de este mes de Cocinas del Mundo donde Concha, de Cocina y aficiones, nos invita a viajar hasta la isla de Madagascar.


    La verdad es que encontrar receta ha sido bastante complicado hasta que vi el nombrecito dichoso, que por lo visto es swahili que proviene de la costa nororiental de la isla. La receta la vi aquí y, sin que sirva de precedente, en esta ocasión no he modificado nada... o casi, jejjeje. 


    Ingredientes :
  • 1 pechuga de pollo por persona
  • 2 cebollas
  • 3 tomates
  • 1 limón
  • 1/2 cm de jengibre fresco rallado
  • 2 dientes de ajo
  • 1 bote de leche de coco (400 ml)
  • 2 clavos de olor
  • Sal
  • Pimienta negra de molinillo recién molida
 
    Poner el zumo del limón, el jengibre fresco rallado, los clavos de olor bien molidos, una pizca de sal y pimienta negra recién molida en un bol. Cortar el pollo en tacos y añadirlo al bol. Remover, tapar con plástico de cocina y dejar marinar en la nevera durante una media hora.
    Pelar y picar las cebollas y los dientes de ajo bien finos. Pelar y cortar los tomates en cuadraditos.
    Poner una cazuela al fuego con un chorrito de aceite de oliva y rehogar las cebollas y los ajos hasta que estén bien dorados.
    Añadir el pollo escurrido, reservando la marinada. dar unas vueltas hasta que haya perdido el color a crudo. Agregar los tomates y dejar rehogar durante unos 5 minutos.
    Verter dentro de la cazuela la leche de coco y la marinada reservada.
    Llevar a ebullición, bajar el fuego y dejar cocer a fuego medio hasta que la salsa reduzca.
    Rectificar de sal y pimienta negra si hiciera falta y servir bien caliente acompañado de arroz jazmín. A mí no me quedaba así que le puse basmati.


    Nunca en la vida me hubiera imaginado que un plato malgache me fuera a gustar tantísimo, es una pasada. 

martes, 16 de junio de 2015

Baklava de chocolate

    Últimamente lo que más me cuesta de las entradas es el comienzo, a ver que os cuento yo , jejjeje. Creo que necesito unas vacaciones urgentemente porque las musas deben estar ya muy cansadas y no me ayudan todo lo que debieran.
    Quizás sea por esto que cada vez tengo más necesidad de comer chocolate, debe ser que es la única forma de que las musas se espabilen y dejen aparte su pereza, jejjeje.
    La cuestión es que este es un intento de darles a las musas alimento... o simplemente se trate de la necesidad de alimentar mi gula chocolatera, jajjaja. Sea por una u otra cosa la verdad es que este postre está muy muy bueno.


    A simple vista este postre no es demasiado fotogénico pero que no os engañe la pinta porque es oro en bruto, os lo aseguro. La receta es de Sandra, del blog "La Receta de la Felicidad", pincha aquí para verla, y también está incluida en su libro.


    Ingredientes :
  • 150 g de mantequilla fundida, fría
  • 1 paquete de pasta filo
  • 250 g de chocolate negro (Usé Chocolate Negro Intenso de Nestlé Postres)
  • 250 g de frutos secos (Usé una bolsa de mezcla de frutos secos)
  • 1 cucharada de canela
    Para el almíbar
  • 250 ml de agua
  • 200 g de azúcar
  • 50 g de miel
  • Zumo de 1/2 limón
  • 1 rama de vainilla
    Preparar el almíbar  poniendo todos los ingredientes en un cazo al fuego hasta que llegue a ebullición, bajar el fuego al mínimo y dejar reducir durante unos 20 minutos. Retirar y dejar que se enfríe.
    Precalentar el horno a 200º C.
    Picar el chocolate y los frutos secos, yo le di unos cuantos golpes de turbo en la Thermomix. Añadir la canela y remover para integrar. Dividir en 5 partes y reservar.
    Para preparar el baklava necesitaremos 20 hojas de pasta filo, así que partí las 10 hojas que trae el paquete por la mitad, que es justo la medida de la fuente que utilicé. Tapar las hojas con un paño húmedo en todo momento porque esta pasta se seca enseguida.
    Pincelar la fuente con mantequilla y poner una hoja de pasta, pincelar con mantequilla y poner otra hoja. Repetir hasta que hayamos puesto 8 hojas.
    Extender la primera parte de la mezcla de chocolate y frutos secos, pincelar una hoja de mantequilla por los dos lados y poner encima. Repetir este paso 4 veces terminando con una capa de mezcla de chocolate y frutos secos.
    Volver a poner las 8 hojas que nos quedan de la misma forma que las del principio, mantequilla-filo y así sucesivamente.
    Con un cuchillo afilado realizar cortes en forma de cuadrados sin llegar al fondo, parar cuando notemos que llegamos a la capa de relleno.
    Hornear 20 minutos, tapar con papel de aluminio y seguir cociendo otros 25 minutos.
    Sacar del horno, dejar reposar 5 minutos y verter el almíbar frío sobre el baklava.


    Se puede comer caliente o a temperatura ambiente, de ambas maneras está impresionante de bueno.


    Y si se deja reposar durante una noche y se acompaña de una bola de helado de vainilla ya es divino, parecerá que estés tocando el cielo con las puntas de los dedos, de auténtica lujuria.