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viernes, 15 de julio de 2016

Peanut Butter Blossom Cookies

    Sé que muchos pensaréis que encender el horno con estos calores es una temeridad pero a mí, el no hacerlo, me llega a provocar un estado de ansiedad tal que no es fácil de describir... es tal el mono que me entra que en mi casa prefieren encender el aire acondicionado a aguantar mi mal humos, jejjeje.
    Bueno, pues aprovechando que las temperaturas han bajado ligeramente me he lanzado como una posesa y he hecho estas galletitas, cuya receta tenía guardada en pendientes hace bastante tiempo, ya que por fín conseguí encontrar los bomboncitos originales, los Kisses de Hershey de chocolate con leche. Aunque si no puedes encontrarlos puedes rellenarlas con un poco de Nutella y estarán igual de buenas.


    Estas galletas fueron ideadas por Freda Smith en 1957 para presentarlas al Pillsbury Bake-Off y, aunque no resultaron campeonas en el concurso, se supieron ganar con creces a los amantes de las galletas siendo, en este momento, una de las más populares de los EEUU
    Ahora Hershey también hace Kisses de una gran variedad de sabores lo que ha dado lugar a que surjan diferentes variantes de estas galletas pero, de momento, aquí solo se pueden encontrar los de chocolate con leche y con bastante dificultad... ojalá esto cambie pronto.


    Ingredientes :
  • 90 g de mantequilla de cacahuete, a temperatura ambiente
  • 35 g de azúcar moreno
  • 35 g de azúcar
  • 60 g de mantequilla, a temperatura ambiente
  • 100 g de harina
  • 15 ml de leche
  • 1 huevo pequeño (35 g)
  • 1/2 cucharadita de vainilla en pasta
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato
  • 1 pizca de sal
  • 35 g de azúcar para rebozar
  • 24 Hershey's Kisses
    Batir la mantequilla hasta que esté cremosa. Añadir la mantequilla de cacahuete y los azúcares y seguir batiendo hasta que la mezcla esté espumosa.
    Agregar el huevo y la vainilla en pasta e integrar. Verter la leche y batir hasta que la crema esté uniforme.
    Tamizar la harina junto al bicarbonato y la sal e ir añadiéndosela a la mezcla anterior. Trabajar justo hasta que esté integrado, tapar con film de cocina y refrigerar por lo menos 1 hora.
    Precalentar el horno a 190º C con aire.
    Ir formando bolas con la masa, rebozarlas en el azúcar, y colocarlas en una bandeja de horno, forrada con papel, dejando espacio entre ellas.
    Meter en la zona baja del horno de 8 a 10 minutos, hasta que se vean ligeramente doradas.
    Sacar e, inmediatamente, colocar un bomboncito en el centro presionando un poco hasta que la galleta comience a agrietarse. Pasar a una rejilla para que se terminen de enfriar.


    Si las fueráis a rellenar con Nutella hacer una bolita de papel aluminio y presionar con ella el centro hasta que se comience a agrietar. En este caso dejarlas enfríar sobre la rejilla antes de rellenar, con ayuda de una manga, con la crema.

    Fuente : Food and Cook

martes, 5 de julio de 2016

Ensalada de endivia, queso de cabra, fresas y piñones de Gordon Ramsay {Cooking the Chef}

    Llegaron los calores y con ellos las ganas de tomar comidas ligeras al llegar a casa del trabajo. La verdad que a mi no me desagrada tomar, de vez en cuando, un plato de cuchara, aunque mientras me lo como vayan surcando mi cara chorreones de sudor, pero lo normal es que deje en la nevera platos preparados para comer al día siguiente. Este ha sido el caso de esta ensalada, una riquísima propuesta sacada del libro "Mi cocina casera" de Gordon Ramsay.


    Este no es el primer plato que realizo de ese libro ya que hace tiempo cociné una deliciosa crema de brócoli, Stilton y pera, aunque entonces solo sabía que era de este Chef ya que la saqué de la revista Saveurs, y no será el último ya que tengo más de 10 marcadores señalando recetas para preparar, jejjeje.


    Como para este mes A&A, las chicas de Cooking the Chef, eligieron como Chef Internacional a Gordon Ramsay tuve claro que esta iba a ser mi aportación.


    Ingredientes :
  • 2 endivias
  • 100 g de rúcula
  • 150 g de fresas 
  • 50 g de piñones
  • 200 g de queso de cabra tierno
  • Sal 
    Para el aliño*
  • 1/2 cucharada de vinagre de Jerez**
  • 1 y 1/2 cucharadas de vinagre de frambuesa
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 pizca de azúcar
    *Yo hice la mitad del aliño ya que me pareció demasiado, en la receta original pone el doble de las cantidades indicadas
    **En la receta original el Chef Ramsay añade vinagre de vino tinto pero yo no tenía así que le puse de Jerez


    Lavar las fresas, secar, retirar el rabito y cortarlas en cuartos a lo largo. Reservar.
    Tostar los piñones ligeramente en una sartén sin grasa a fuego medio, teniendo cuidado de que no se quemen.
    Cortar la base de las endivias y separar las hojas. Limpiarlas y ponerlas en una ensaladera.
    Lavar la rúcula, escurrir y secar. Colocar sobre las hojas de endivia y mezclar ligeramente.
    Esparcir las fresas cortadas sobre las hojas de ensalada y espolvorear los piñones por encima.
    Cortar el queso en trozos, de tamaño aproximado al de los cuartos de fresa, y colocar por encima de la ensalada.
    Cuando se vaya a servir, poner los ingredientes del aliño en un frasco con tapa de rosca. Cerrarlo y agitar bien hasta que la mezcla esté emulsionada. Regar con ella la ensalada y espolvorear un poco de sal por encima.


    Servir enseguida.


    Cada vez me gusta más incluir frutas de temporada en las ensaladas, quedan totalmente exquisitas tanto las frutas como las ensaladas. Os atrevéis a probar??
    Y si queréis ver las maravillas que han preparado mis compis de reto solo tenéis que pinchar aquí.

viernes, 1 de julio de 2016

Ensalada de hinojo, espárragos verdes y Halloumi a la plancha al aceite de cilantro #Ponunaensalada 2016

    Cada vez llevo peor los finales de curso, no se si será porque me estoy haciendo mayor o porque mi salud no está como para lanzar cohetes, pero el caso que no llego a hacer todo lo que me gustaría. Es por esto que este año llego por los pelos, en el último día, a participar en el reto más saludable del verano, el #Ponunaensalada que se celebra por cuarto año consecutivo. Comenzamos el mes con una receta de esas que apetece comer al llegar a casa con estos calores, fresca pero con el punto templado que le da el acompañar la ensalada con este sabroso queso griego, el Halloumi, pasado por la plancha.


    Con esta ensalada participo en #Ponunaensalada2016 que organiza Sugg-r and some Salt con la colaboración de Makro, Koldo Royo & Afuegolento.com, Coc-korikóLafiore, Quely, Aubocassa, Santiveri, Larousse Editorial y Un huerto en mi balcón.

 
    Ingredientes :
  • 250 g de Halloumi
  • 1 bulbo de hinojo
  • 1/2 manojo de espárragos verdes gruesos
  • 1 ramita de apio
  • 2 cucharadas de cilantro fresco
  • 1/2 limón
  • 125 ml de aceite de oliva 
  • Sal
  • Mezcla de 4 pimientas
  • 1 puñado de aceitunas de Kalamata
    Lavar, secar y picar finamente las hojas de cilantro. Verter el aceite en un cazo junto con el cilantro picado y poner a fuego lento unos minutos hasta que esté templado (45ºC si controlas la temperatura con un termómetro de cocina). Apartar del fuego y dejar reposar hasta que se enfríe. No necesitarás todo el aceite, lo que te sobre debes guardarlo en una botella previamente esterilizada.
    Lavar las verduras. Retirar los tallos verdes del bulbo de hinojo. Cortar las partes más duras de los espárragos. Quitar las hojas y la base de la ramita de apio y retirar los hilos.
    Cortar las verduras muy finas con ayuda de una mandolina sobre un bol y mezclar delicadamente. Repartir la mezcla entre los platos y colocar las aceitunas por encima.
    Exprimir el medio limón, colar y reservar.
    Cortar el Halloumi en lonchas. Pasarlas por la plancha, a fuego medio y sin añadir grasa alguna, hasta que estén dorados por ambos lados. Colocar tres lonchas en cada plato y salpimentar tanto el tartar de verduras como el queso. Regar con un hilo del aceite de cilantro y un chorrito de zumo de limón y servir inmediatamente.


    La ensalada original no llevaba aceitunas pero cuando fui a comprar el queso las vi con tan buena pinta que no me pude resistir a llevarme unas pocas para casa y, además, están tan tan ricas...

    Fuente : Revista Saveurs Nº229

jueves, 30 de junio de 2016

Palmeras de tomates secos y romero {Cocinillas lok@s por Lorraine}

    Otra vez se llegamos a final de mes, hay que ver lo deprisa que pasa el tiempo, sin darnos casi ni cuenta nos hemos comido ya la mitad del año.
    Los niños han cogido vacaciones en el cole así que nos las tenemos que ingeniar para tenerlos entretenidos, no solo para que no se aburran, sino para que no nos pongan la cabeza loca recordándonoslo continuamente. Una buena manera de ello es meterse en harina con ellos y  preparar cosas sencillas.
    Esta receta de Lorraine es ideal para lograr pasar una tarde divertida y, además, dejar la cena preparada quedando ellos como los grandes protagonistas.


    Ingredientes :
  • 1 plancha de hojaldre
  • 140 g de tomates secos en aceite 
  • 1 ramita de romero fresco
  • 1 huevo
  • Harina para espolvorear

    Escurrir bien los tomates del aceite y picarlos finos. Yo los trituré ligeramente con la batidora, añadiendo un poco de su aceite, para que quedara casi como un puré. Los tomates que yo tenía en casa eran muy oscuros así que la mezcla quedó un poco rara. Como podéis ver en las fotos el relleno de las palmeras es muy oscuro.
    Lavar, secar y picar bien finas las hojas de romero.
    Espolvorear la superficie de trabajo ligeramente y extender la plancha de hojaldre, con ayuda de un rodillo, hasta formar un rectángulo de unos 30cm de ancho, 35 de largo y un grosor aproximado al de una moneda de 1€.
    Cubrir el hojaldre con la pasta de tomates secos y espolvorear con el romero picado. Comenzar a enrollar los dos lados largos hacia el centro hasta que ambos se encuentren en el medio. Batir ligeramente el huevo y pincelar la superficie donde se tocan para que se queden pegadas ambas partes. Pasar a una bandeja de horno, forrada con papel, y meter en la nevera, durante por lo menos 30 minutos, para que se endurezca y coja cuerpo.
    Precalentar el horno a 200ºC.
    Sacar el rollo de la nevera y, con un cuchillo muy afilado, cortar rodajas de 1 cm de grosor. Colocar extendidas sobre la misma bandeja forrada con el corte hacia arriba. Pincelar las palmeras con el huevo batido y hornear, a mitad de horno con calor de arriba-abajo, durante unos 15 minutos hasta que se hayan hinchado y estén doradas. Dejarlas enfriar en la misma bandeja.


      Las palmeras están buenas pero estoy segura que mis peques no las habrían probado al saber de que eran si no las hubieran hecho ellos, jejjeje. Una buena manera de que prueben cosas nuevas.

    Este mes todos los integrantes del grupo hemos ido un poco de cabeza, es lo que tiene el final de curso, así que ha sido Blanca la que se ha encargado de preparar la portada... chula, chula.


    Y estos son el resto de participantes del reto este mes
    Blanca de Menjar a ca la Blanca
    Alicia de Pan, uvas y queso
    Mavi de Mandarinas y Miel
    Bea de Sweet Cookies by Bea
    Nati de Paladares... Sabores de Nati
    Mar de El horno de Mar

    Fuente : Baking Made Easy  de Lorraine Pascale

domingo, 19 de junio de 2016

Bundt Cake de dulce de leche. 2º aniversario de I love Bundt Cakes

    Ya os habréis enterado que Bea y Mara, las chicas de I love Bundt Cakes, sortean un precioso molde Nordic Ware, de La Repostería de Miguel, para celebrar el segundo aniversario del blog. Yo no me podía perder el celebrarlo con ellas así que aquí está mi aportación, otra vez casi en el límite del tiempo pero al final he llegado.
    Se trataba de preparar una de las recetas que tienen publicadas en el blog y, aunque me ha costado un mundo decidirme por solo una de todas las deliciosas maravillas que tienen, al final me he decidido por hornear este bundt. Y os puedo asegurar que ha sido todo un acto de valentía porque en mi cocina hace una temperatura ya como para pensarse muy mucho encender el horno, jejjeje.


    Y nada mejor para este aniversario que elegir el molde del 70º aniversario de Nordic Ware, el Crown, para hornear en él el bundt.


    Ingredientes :
  • 225 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 170 g de azúcar moreno
  • 300 g de dulce de leche
  • 4 huevos L
  • 2 cucharaditas de pasta de vainilla
  • 240 ml de buttermilk
  • 420 g de harina
  • 1 cucharadita de levadura química
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
  • 1/2 cucharadita de sal
  • Azúcar glass para decorar
  
    Precalentar el horno a 180º C
    Engrasar el molde elegido, yo lo hice con spray desmoldante para que penetrara bien por todas las aristas.
    Tamizar la harina con la levadura y el bicarbonato y reservar. Normalmente también tamizo la sal pero en esta ocasión me apetecía que te la encontraras de vez en cuando al comer un bocado, así que se la añadí después de haber tamizado todo lo demás.
    Batir la mantequilla junto al azúcar, a velocidad alta, hasta que la mezcla se vuelva cremosa.
    Añadir el dulce de leche y mezclar.


    Agregar los huevos uno a uno, batiendo bien entre cada adicción e incorporar la vainilla. Añadir la harina de tres veces, alternándola con el buttermilk, comenzando y terminando con ella y batiendo, a velocidad baja, después de agregar cada ingrediente.
    Verter la masa en el molde, engrasado anteriormente, y hornear alrededor de 50 minutos, hasta que al pinchar con un palillo de brocheta este salga limpio. Mi bundt necesitó 55 minutos hasta que estuvo hecho.
    Sacar y dejar reposar sobre una rejilla durante 20 minutos. Pasado este tiempo, desmoldar sobre la rejilla y dejar que se termine de enfriar.


    Una vez frío ponerlo sobre el plato de servir y espolvorear generosamente con azúcar glass justo antes de llevarlo a la mesa.


    Y solo queda partirlo y comenzar a disfrutar porque, estoy segura, es lo que vais a hacer ya que está buenísimo.

viernes, 17 de junio de 2016

Pato con salsa de ruibarbo y jengibre

    Desde que descubrí el ruibarbo parece que me he enganchado a su sabor, no me extraña que en algunos países no paren de hacer preparaciones con este suculento manjar. Pero, siempre suele haber un pero, ya tenía ganas de probarlo en un plato salado.
    Cuando descubrí esta receta estaba segurísima que la iba a preparar en breve. En ella la salsa la preparan con cerezas secas pero yo lo que tenía en casa eran fresas confitadas así que, como esa combinación es de éxito asegurado, es lo que he utilizado.


    Ingredientes :
  • 2 pechugas de pato con piel
  • 2 cucharadas de miel
  • 60 g de ruibarbo
  • 25 g de fresas confitadas
  • 1/2 cucharadita de jengibre molido
  • 130 ml de zumo de naranja
  • 120 ml de vino añejo

    Precalentar el horno a 200º C.
    Limpiar y picar finamente el ruibarbo. Pelar y picar finamente el jengibre. Reservar.
    Lavar las pechugas de pato y secarlas. Hacer cortes diagonales en la parte de la piel sin llegar a la carne.
    Calentar una sartén a fuego alto y poner las pechugas, con la parte de la piel hacia abajo, hasta que estén bien doradas y crujientes. Sacar y poner en una fuente de horno, con la piel hacia arriba.
    Reservar la grasa que hayan soltado las pechugas. Verter una cucharada de miel por encima y hornear de 10 a 15 minutos. Retirar del horno, tapar con papel aluminio y dejar reposar 5 minutos.
    Mientras, calentar la grasa de pato que teníamos reservada y añadir a ella el ruibarbo picado, las fresas confitadas y el jengibre y dejar cocinar durante un par de minutos. Retirar y reservar.
    Verter en la misma sartén el zumo y el vino y llevar a ebullición, dejar cocer 10 minutos hasta que reduzca. Añadir también los jugos que el pato haya soltado y el resto de la miel. Volver a llevar a ebullición dejando que termine de reducir hasta que espese ligeramente.
    Introducir de nuevo la mezcla de ruibarbo y fresas y dar un hervor para que los sabores se amalgamen.
    Cortar las pechugas en filetes y rociar con parte de la salsa justo antes de servir.


    Si el ruibarbo en dulce está bueno ya en platos salados ni os cuento.


    Un gran descubrimiento, desde luego.

miércoles, 15 de junio de 2016

Soft Cotton Cake o pastel de queso japonés

    Hace unas semanas tuve la gran suerte de que una amiga me regalara limones. Fue por entonces cuando Juana Guindilla nos recordó este pastel. Yo estaba segura que su receta permanecía en mi lista de pendientes hace mucho tiempo, demasiado diría yo, teniendo en cuenta la exquisited de su textura, así que de esta vez no iba a pasar, había llegado el momento de prepararlo utilizando en ella uno de los preciosos limones de los que me habían dado.


    Os aseguro que las fotos no le hacen justicia, no he podido conseguir que semejante maravilla luciera con el esplendor que se merece pero, con lo bueno que está, no he querido dejar de publicarlo.


    Ingredientes :
  • 250 g de queso crema
  • 3 huevos L
  • 50 ml de leche
  • 80 g de azúcar
  • 30 g de maizena
  • 1/2 limón, el zumo y la ralladura
  • 1 cucharadita de levadura química
  • 1 pizca de sal
  • 1/4 de cucharadita de cremor tártaro
  • Azúcar glass para espolvorear al servir

    Preparar una bandeja para poner al baño maría el molde elegido. Juana nos sugiere forrar el molde con papel pero yo elegí el Elegant de Nordic Ware así que tan solo lo rocié con spray desmoldante.
    Precalentar el horno a 170º C con la bandeja con el agua para el baño maría dentro.
    Separar las claras de las yemas. 
    En un bol mezclar muy bien el queso con la leche, 50 g de azúcar, las yemas, la maizena, la levadura, el zumo y la ralladura.
    En otro bol montar las claras con el cremor y la pizca de sal. En cuantocomiencen a estar espumosas añadir el resto del azúcar y seguir batiendo hasta que se formen picos firmes.
    Ir añadiendo las claras de tres veces a la mezcla de yemas y queso, integrándolas con mucho cuidado, con ayuda de una espátula, y con movimientos envolventes de arriba hacia abajo.
    Verter la mezcla en el molde, alisar la superficie con una espátula e introducirlo en el horno dentro de la bandeja con agua hirviendo del baño maría. El agua deberá llegar, por lo menos, hasta la mitad de la altura del molde.
    Hornear durante 25 minutos. Apagar el horno y dejar dentro 10 minutos más. Deberá tener un tacto firme, no debe temblar.
    Entreabrir la puerta del horno y dejar que se termine de enfriar dentro para que se baje lo menos posible y no se agriete.
    Desmoldar, sobre la bandeja de servir, cuando esté totalmente frío.


    Espolvorear con azúcar glass justo antes de servir.


    También podéis servirlo con alguna mermelada de fresas o de frutas del bosque, pero así tiene un sabor tan sumamente delicado que yo no le he puesto nada.
  

    Su textura es muy suave y esponjosa, no en vano la traducción de su nombre es pastel de suave algodón, porque es exactamente a eso a lo que recuerda, a un suave algodón.